Navajas y Cuchillos Españoles Antiguos con Moneda Decorativa.
Navajas y Cuchillos Españoles Antiguos con Moneda Decorativa.

 1- Introducción: Algunas navajas y cuchillos españoles de los siglos XVIII, XIX y XX llevan una moneda incluida en la decoración

En las colecciones de navajas y cuchillos antiguos españoles destacan algunas piezas que llevan monedas incrustadas en los mangos como parte de la decoración. Esta tradición de usar monedas es común en otros artes decorativos como la joyería, los trajes populares y el mobiliario antiguo, pero destaca particularmente en las armas antiguas españolas donde su uso arranca finales del siglo XVIII y se usaron de forma bastante común a lo largo de todo el siglo XIX.

El uso de monedas como parte del traje popular español ha sido objeto de estudio y publicaciones, pero su función dentro de la cuchillería no ha sido hasta ahora estudiado o publicado desde el punto de vista del interés histórico y etnográfico.

Las monedas que aparecen como parte de las piezas que componen navajas y cuchillos antiguos nos aportan dos informaciones de gran interés:

  • 1 -En primer lugar cuando una moneda española adorna un arma o cuchillo antiguo nos permite adscribir con certeza ese arma a una producción española. Era frecuente en el siglo XIX que se importaran navajas y cuchillos procedentes principalmente de Francia, por lo que en ocasiones es difícil determinar de donde procede una navaja antigua, pero cuando lleva una moneda española se puede probar con alto grado de certeza que se fabricó en España e incluso toda la tipología de navajas con la misma forma y materiales también serán españolas.

  • 2- Las monedas aportan una datación precisa del objeto. Cuando el fabricante usa una moneda, además del valor decorativo y simbólico esta poniendo una fecha de fabricación a la pieza. Aunque la circulación de las monedas tenía una vida muy larga en ocasiones de cientos de años, es posible entonces que se usara una moneda antigua para decorar una pieza, pero, salvo algunas excepciones, las monedas usadas en cuchillería corresponden mayoritariamente al momento de fabricación del objeto

Las monedas son un material metálico accesible y de tamaño y proporciones adecuados para sustituir algunas de las partes habituales como la virola o la trasera de los cuchillos, por este motivo su forma y tamaño las convierten en piezas útiles sobre todo para usarse en la trasera del mango. Del mismo modo se usaron como botones en trajes y accesorios del vestido. Es habitual que en cuchillos antiguos de los siglos XVI al XIX que llevan mangos de madera, hueso o asta, para poder sujetarlos se insertan en la espiga de la hoja y en el extremo final se coloca una chapa circular de metal que tiene unas medidas similares a las de las monedas. Por este motivo funcional en muchas ocasiones se ha usado monedas de cobre que incluso se pueden pulir y dejar lisas por lo que es la pieza de metal la única que interesa al fabricante. Pero en otras ocasiones se usan monedas de plata o de más valor que aportan decoración o incluso se insertan en las partes mas visibles de los mangos.

2- Interés etnográfico del uso de las monedas en la cuchillería antigua

El uso de monedas en objetos que forman parte de la indumentaria cotidiana se considera que tiene connotaciones simbólicas y talismánicas. Pues, en efecto, el uso de monedas como amuletos es un fenómeno multicultural que ha sido documentado en diversas épocas y en muy distintos lugares del mundo.

La reutilización de piezas numismáticos en joyas ha sido una constante en la antigüedad e incluso, actualmente, aunque la mayoría de las monedas se acuñan en metales baratos y no poseen gran valor es todavía frecuente que los joyeros las utilicen o las reproduzcan.

Pero las monedas no solo se utilizaron en las joyas, en las España del siglo XVIII y XIX era muy habitual que se emplearan para confeccionar botones u otros elementos de cierre, como gemelos y también en adornos de cinturones y bolsos. Las monedas han sido siempre un objeto metálico cotidiano, usado habitualmente y en ocasiones atesoradas o reconvertidas en elementos de ostentación, a menudo con el añadido de los valores simbólicos o de demostración del estatus social.

En el Museo del traje CIPE de Madrid se expone un Traje festivo de pasiego ( Cantabria, ca. 1920) compuesto de chaqueta, chaleco y calzón, los cuales se cierran con botones-monedas de mediados del siglo XIX con la inscripción "Isabel II por la Gracia de Dios y de la Constitución 1859" (de diferente año). El uso de monedas fuera del curso legal está muy generalizado en la indumentaria tradicional, en especial a lo largo del siglo XIX, aunque también en el siglo XX, caso de las emitidas por el rey Alfonso XIII.

Este Museo alberga buen número de piezas de joyería con monedas de metales preciosos de distintas épocas. La mayoría de las monedas empleadas son de plata con gran abundancia de las de Isabel II, seguidas a mucha distancia por las de Alfonso XIII. Además, están representados Carlos III, Carlos IV, Fernando VI, Fernando VII y Alfonso XII. Hay también algunas joyas con monedas de la I República y varias piezas presentan monedas de plata árabes medievales de distintos momentos. Es relativamente habitual que la vestimenta “popular”, de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, presente botones realizados con monedas, normalmente de plata. Estos botones se utilizan en distintos tipos de prendas, tanto masculinas como femeninas.

3- La moneda como talismán o amuleto protector.

Es probable que el uso de las piezas de plata incluidas en la indumentaria o en los cuchillos y navajas tengan una doble lectura. Por una parte, como cualquier otra moneda valiosa presente en prendas de indumentaria o en elementos de joyería, las monedas de plata se escogerían por el brillo y la calidad de su metal, y de manera secundaria por la representación simbólica y el uso como talismán de las piezas de plata, muy extendido en el tiempo y el espacio.

Un reciente estudio acerca de las monedas romanas incluidas en la indumentaria del Museo del Traje llama la atención sobre el hecho de que, salvo en un caso, todas las monedas romanas formen parte de conjuntos de elementos muy variados y que, además, casi todas estén acuñadas en cobre por lo que se supone que el valor esta en la antigüedad de esas monedas romanas y sobre todo en el ámbito de lo talismánico, y concretamente con el mundo de los “objetos maravillosos”. Las monedas romanas incluidas en las joyas populares españolas del siglo XIX no están allí por el valor intrínseco de su metal, ya que están acuñadas en un cobre de poco valor, por ello, cabe pensar que las piezas se enganchan de collares y brazaleras exclusivamente en calidad de elementos apotropaicos, por la magia que les confiere su remota antigüedad.

Entramos así en el ambiguo terreno de los objetos apreciados por su rareza, que lo mismo pueden ser conchas de caracoles extraños que frutos poco comunes o piedrecillas prehistóricas (piedras del rayo, o fragmentos de sílex o hachas prehistóricas); se trata, en suma, de elementos mágicos, que se mezclan sin empacho con cruces, reliquias, medallas devocionales y otros objetos religiosos, creando conjuntos talismánicos de fascinante variedad. (1)

Las monedas romanas y las “piedras del rayo” son elementos arqueológicos que formarían parte, de este modo, de un marco mítico y protector. Así se explicaría también el hecho de que algunas de las monedas romanas se encuentren muy deterioradas y, sin embargo, se engarcen de manera primorosa. Lo importante aquí no es ni el metal ni la iconografía, sino el objeto en sí mismo que quizás fue hallado casualmente al remover la tierra, pareciendo desde las profundidades después de siglos enterrado, con toda la carga simbólica de este tipo de hallazgos.

En cuanto a la cuchillería del siglo XIX no hemos localizado monedas romanas o medievales, en este caso la mayoría de las monedas incluidas son de curso legal y de la misma época de fabricación del cuchillo, pero si hemos localizado casos en los que una piedra preciosa es incluida en la trasera del mango en lugar de una moneda y en estos casos quizás esas piedras tienen una calidad de talismán al igual que sucede en la joyería.

4- Propaganda política a través de las monedas

A pesar de los pocos ejemplos estudiados y de la falta de información de fuentes históricas de la época nosotros creemos muy posible que las monedas se incluyeran en las armas blancas del siglo XIX como elemento propagandístico y publicitario de ideales políticos relacionados con la monarquía, pero también en ocasiones con el ideario liberal o incluso el republicanismo. Para poder desarrollar esta tesis del uso de las monedas como propaganda política vamos a estudiar algunos casos en los cuales hemos documentado este tipo de decoración.

Daga de comienzo del siglo XIX con moneda de Fernando VII "El Deseado" La moneda fechada entre 1820 y 1833 incluida en esta daga lleva el siguiente lema FERDIN . VII . D.G. HISP. REX (Fernando VII Rey de España por la Gracia de Dios) nos sitúa la fabricación del puñal en el periodo del reinado de Fernando VII. Este rey a partir de 1820 se vió obligado por un pronunciamiento militar a restablecer la Constitución y los decretos de Cádiz, y a establecer un gobierno liberal. A medida que los liberales moderados eran desplazados por los exaltados, el rey, que aparentaba acatar el régimen constitucional, conspiraba para restablecer el absolutismo, lo que se logró tras la intervención de los Cien Mil Hijos de San Luis, en 1823.

La última fase de su reinado, la llamada Década Ominosa, se caracterizó por una feroz represión de los exaltados, que provocó un profundo descontento en los círculos absolutistas, que formaron partido en torno al hermano del rey, el infante Carlos María Isidro dando lugar a los años de mayor inestabilidad política, conflictos y revueltas sociales más exacerbadas de la historia de España. Por lo tanto es muy posible que el portador de esta daga de alta calidad con moneda de Fernando VII fuese un personaje perteneciente a la burguesía o la nobleza partidario de los ideales políticos de Fernando VII como Rey representante de la oposición al liberalismo político.

La cultura popular de época posterior, y también la historiografía, han contribuido a presentar una imagen del rey Fernando VII como personaje torpe, descuidado y malicioso pero la visión que tuvieron sus contemporáneos era muy diferente. El Rey también conocido como “El Deseado” fue objeto de un gran apoyo social de un pueblo español asqueado después de los desastres de la guerra con los franceses, para los que el liberalismo era sinónimo de "afrancesado" mientras que el absolutismo representaba lo castizo, el majismo y lo tradicional, por lo que en general se vio a Fernado VII como un rey pacificador y estabilizador. En su época el Rey fue objeto de veneración y culto a su figura, la imagen de “El Deseado” aparece frecuentemente en la decoración de jarras y vajillas de cerámica popular como las lozas de Talavera conocidas como serie de la Guerra de Independencia. Su hija Isabel II también fue objeto de culto popular y sus monedas de plata son las mas frecuentes en trajes, joyas y navajas españolas, pero en el caso de las monedas isabelinas su significado era el de los ideales liberales que la reina apoyo durante la mayoría de su mandato.

Los bordados de los trajes de la época y la cerámica talaverana incorporan justo a partir del periodo fernandino leyendas y lemas de caracter guerrero como:

¡Viva mi dueño!”, “¡Viva Jesús!”, “Jesús, María y José”. En este periodo a partir de 1808, es cuando las navajas españolas incorporan, a imitación de los bordados y la cerámica los lemas populares de "Viva mi Dueño" o "Soy defensa de mi dueño"

4-1 Ejemplos de monedas en la cuchillería española del siglo XIX

Estos son algunos ejemplos de cuchillos y navajas españoles en los que se usan monedas en la decoración para aportar un significado político propagandístico y a la vez un uso protector o de talismán de la buena suerte.

cuchillo isable ii

Puñal con moneda de plata de ISabel II. La moneda de plata incluida en la trasera de este puñal lleva esta leyenda: ISABEL 2ª POR LA G. DE DIOS Y LA CONST - 1864. Es una moneda de plata que ocupa la parte trasera con un valor de 40 céntimos de Escudo con la reina Isabel mirando hacia la derecha. En ese año de 1864 con la reforma monetaria del ministro de Hacienda Pedro de Salaverría, el 26 de junio de 1864, se firma un decreto por el cual el sistema monetario a partir de esa fecha será el “ Sistema de Escudo de Plata”. El Real dejará de ser la moneda oficial para pasar a medirse en Escudos. Este puñal conmemora esa reforma con una moneda de 1864.

moneda republicana

Moneda de un céntimo de peseta de 1870, con simbología republicana-  Leon Hispano. Esta excepcional navaja mudelana fechada en 1870 lleva incrustada en la decoración a modo de virola dos monedas de 1 céntimo de peseta del Gobierno Provisional de 1870. Sin duda la inclusión de estas monedas, decidida por los artesanos santacruceños en las obras artesanas de este periodo del Gobierno Provisional y la Primera República, tiene un significado de reconocimiento y apoyo a los cambios sociales y políticos de la Revolución de 1868. La iconografía de esta moneda aporta un cambio notable ya que es la primera moneda de la Edad Contemporánea de España que no lleva la iconografía monárquica, España se representa ahora con una alegoría de Hispania como nación y su escudo portado por un león como símbolo de bravura y fuerza. En 1870, por primera vez, se emiten monedas de las nuevas pesetas que muestran claramente que el pueblo español no esta sojuzgado por ningún rey, no hay monarquía, el pueblo se siente más libre y sin duda estos cambios los apreciaron los artesanos de la época. La moneda y la navaja forman un conjunto simbólico de las modificaciones sociales que caminan hacia el establecimiento de la Primera República Española de 1873.

cuchillo alfonso XII

Moneda de plata de Alfonso XII en un cuchillo de montería español. La Moneda de Plata adornando la trasera de este cuchillo es un Duro de Alfonso XIII - 1891

cuchillo caza alfonso XIII

Cuchillo de monteria de comienzo del siglo XX, con moneda de Alfonso XIII fechada en 1904. Los cuchillos de caza antiguos para montería de finales del siglo XIX y comienzo del XX son la tipología de cuchillos españoles que más frecuentemente incorporan una moneda en la trasera del mango. Las monedas más habituales son de Alfonso XII y menos frecuentemente las de Alfonso XIII. Este cuchillo lleva como adorno en la trasera del mango una moneda de cobre con la imagen de Alfonso XIII muy joven y vestido con traje indumentaria militar y fechada en 1904. Esta moneda nos sirve para fechar la fabricación de este cuchillo cuya tipología es del siglo XIX pero que se fabricaron también a comienzos del siglo XX. Por las características de la hoja y los materiales pertenece a la tipología de cuchillos de montería valencianos y catalanas de final del siglo XIX. Probablemente la moneda de este cuchillo tiene un carácter talismánico o propiciatorio de la caza, relacionando la afición de los monarcas españoles por la caza con el cuchillo de remate que es imprescindible para concluir satisfactoriamente la cacería de las piezas de mayor tamaño como ciervos y jabalíes.

3- Conclusión. Las monedas talismanes y decoraciones simbólicas en la cuchillería española

Para concluir queremos reseñar que las navajas y cuchillos eran objetos cotidianos que formaban parte del traje y la indumentaria de los hombres y mujeres españoles del siglo XVIII y XIX.

Todo los que se ha estudiado en relación al significado simbólico y talismánico de las monedas en la joyería y en el traje popular español puede aplicarse completamente para el cestudio de la cuchillería española coetánea.

Las monedas en la cuchillería se usaron como materia prima útil y accesible, pero también como decoración simbólica y propiciatoria de la caza y de la buena suerte, para el caso de tener que usar estas armas blancas en duelos o pendencias. También fueron un medio de publicidad política, en épocas de revueltas sociales o de guerra civil algunas armas blancas hicieron propaganda de los ideales monárquicos, liberales o republicanos, o permitían que sus portadores fueran fácilmente identificables como miembros de un grupo o facción política representado por esa moneda. Un noble español que portase un arma adornada con una moneda de Fernando VII podía ser considerado sin lugar a dudas como libre de afrancesamiento o liberalismo y por ende quedar fuera de cualquier persecución política del régimen. Del mismo modo, un repúblicano español de finales del siglo XIX era fácilemte reconocible por otro republicano si portaba una navaja con una moneda de la Primera República.

Concluimos manifestando que todas estas bellas piezas de cuchillería antigua española son todavía más interesantes y útiles para el coleccionista cuando incorporan una moneda como parte de su decoración.

NOTAS:

(1) Seco Serra, Irene (2011): Monedas romanas en las colecciones del Museo del Traje. Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico (CIPE). Indumenta 02 (2011). Págs. 92-105





Mayo 2021

Autor: Guillermo Gómez Modamio.

Colección NAVAJA 19

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