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Cuchillos Canarios s.XIX

El cuchillo canario del siglo XIX y principios del XX fue creado para cumplir la función básica de cortar y ser útil en labores domésticas y agrícolas. El cuchillo canario antiguo es una denominación que engloba un grupo tipológico concreto, determinado por las características peculiares
de sus tres elementos fundamentales: la hoja, el cabo y la vaina.

En ocasiones el cuchillo canario es denominado como “Naife” término que deriva del inglés Knife. Se considera que esta denominación deriva del nombre que daban los turistas extranjeros a estos cuchillos durante el siglo XX.

Las primeras piezas se elaboraron en Gran Canaria en el en la segunda mitad del siglo XIX y se considera un cuchillo originario y típico de esta isla, relacionado con los trabajos en las plantaciones plataneras de la isla, para después extenderse y ser un elemento cultural característico de todo el territorio canario

Se considera que la tipología de cuchillo canario evoluciona de uno de los tipos de cuchillos albaceteños cóncavo de forma ahusada fabricados en el siglo XIX. Los artesanos canarios adaptaron esta forma recreándola con sus propios materiales y técnicas. A su vez el cuchillo canario influyó y fue moldeo para otras apologías de cuchillos latinoamericanos como los cuchillos criollos argentinos y gauchos

Estos cuchillos son todos piezas de manufactura artesanal de gran creatividad elaborados con materiales al gusto de la época y todos personalizados al gusto del artesano o del propietario, por lo tanto siempre presentan pequeñas modificaciones y los hacen todos diferentes y originales.

La hoja del cuchillo canario

Generalmente tanto la hoja como el cabo fueron confeccionados por el mismo artesano, herreros de profesión, aunque también colaboraron en ocasiones con otros artesanos, como los plateros, que se introdujeron en el mundo de la cuchillería elaborando la parte más artística del cuchillo canario, es decir, el cabo, adquiriendo las hojas ya elaboradas en las forjas de los herreros canarios o a veces importadas de la península o de Europa.

Los “cuchilleros” elaboraban tanto la hoja como el cabo, los “caberos” o “encabadores” (normalmente orfebres y/o joyeros), a los que confeccionaban sólo los cabos que montaban sobre hojas adquiridas.
La hoja es plana y cortante, confeccionada en acero al carbono, el eje fundamental de todo cuchillo. Se trata de una hoja de forma triangular, con punta acentuada y cuerpo muy delgado, de un solo filo continuo en uno de sus extremos y en el otro, de un “falso filo” o “contrafilo” en su flanco derecho, desde la mitad o el último tercio hasta la punta.

La barbilla

Es la parte más llamativa del cuchillo. Situada en la parte baja de la hoja al comienzo del filo se trata de dos perfiles de la
hoja con forma cóncava y convexa, que le dan una vista y distinción. Esta barbilla fue copiada por el cuchillo criollo en América. Tiene dos partes llamadas “garganta”, la parte cóncava, y “barbilla” o “barriga”, a la parte convexa, localizadas en la parte trasera de la hoja.

Tenía una función más estética que funcional, no tan marcada como los ejemplares de finales del siglo XIX, pero que con el paso de los años se fue acomodando para albergar la flexión del dedo índice del portador a modo de protección de los dedos al filo, haciendo las funciones de “gavilán” o “cruceta”. El acabado de estas partes también es un rasgo que caracterizaba a cada fabricante por lo que es objeto, también, de estudio para conocer quién lo manufacturó.

DECORACION CUCHILLO CANARIO

Los grabados en las hojas del cuchillo canario

Grabar símbolos o leyendas en las hojas responden a una estrategia de estos herreros y orfebres que competían entre sí, al igual que sucedía en el resto de las artesanías en un intento de acaparar las ventas o, simplemente ofrecer algo mejor o más vistoso con lo que enaltecer su manufactura. Para ello procedían a decorar las hojas a través de representaciones florales, lineales y onduladas,
algunas de gran complejidad y vistosidad. Esto es herencia clara de los cuchillos albaceteños de los siglos XVIII-XIX.
El flanco izquierdo de la hoja de algunos cuchillos, se decoraba, en muy pocos casos, con la fecha de la elaboración o encargo, la ciudad de origen y una leyenda. En el colchón a veces llevan marca de artesano con líneas marcadas a lima y en el lado derecho de la hoja es donde van las decoraciones florales.

Punzones y marcas de Artesanos de los cuchillos canarios.

En el siglo XIX, algunos artesanos y fabricantes de cuchillería europeos comienzan a poner su marca punzonada en las hojas de cuchillos y navajas. Los productores franceses casi en su totalidad marcan todas sus producciones. En Albacete por ejemplo la mayoría de las piezas antiguas no están marcadas, pero en la segunda mitad del siglo XIX si es habitual ver el nombre del artesano grabado en la hoja. En los cuchillos canarios no aparece el nombre o firma del artesanos en ninguna de las piezas antiguas, pero si es frecuente que se grabe a lima en la zona superior del botón que une la espiga con la hoja unas líneas, que cada productor hace de forma diferente y podían servir para identificar al maestro cuchillero. Además la decoración floral punteada del lado derecho de la hoja, también es diferente en cada productor.

Nosotros hemos encontrado una pieza excepcional que lleva punteado a ambos lados de la hoja una marca en forma de T o de martillo, que puede ser la marca de un artesano

pinzon marca artesano canario

El cabo

Así se denomina en las islas canarias a la empuñadura o mango. Tiene una forma muy particular y es lo que llama más la atención del cuchillo canario. Se trataba de una empuñadura cilíndrica fusiforme, es decir, con forma de barril con la parte central más gruesa y los extremos más delgados. A esta forma se la denomina “ahusado”, con forma de huso, y era bien pronunciado en los cuchillos de aquella época, y formaba una línea de inclinación continua que arrancaba desde los casquillos hasta la pieza central.

Podemos diferenciar tres partes bien especificas en el cabo, por un lado los extremos metálicos llamados “casquillos” (denominados “virolas” en el argot de la cuchillería española), por otro el cuerpo formado por diversas piezas, y por último, la “perilla” o “remache”. El cabo comienza en el colchón, de ahí su nombre, ya que el cabo descansa en esta parte de la hoja, lejos del filo. Este comienza con el “casquillo delantero” y termina con el “casquillo trasero” o de “apriete”, para ser rematado, finalmente, por el “remache” o “perilla”.

Descripciones tomadas de:

Los cuchillos canarios del siglo XIX y principios del siglo XX. Un análisis historiográfico, etnográfico y descriptivo. Juan M. Zamora Maldonado
José J. Sosa Perdomo (2018)

cuchillos-can.jpg

▷  Cuchillos Canarios s.XIX【NAVAJA 19 】

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